Metodología y primeros resultados

Vivir sin red

La Red de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social de la Región de Murcia (EAPN-RM) presentó el pasado lunes 11 de diciembre en el salón de actos del Edificio Moneo la primera fase de su proyecto de investigación, Condiciones de vida y Bienestar social de la población en riesgo de pobreza y exclusión social en la Región de Murcia’, financiado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades a través del Instituto Murciano de Acción Social (IMAS). La I Jornada de presentación de resultados, titulada ‘Vivir sin red: el paisaje social de la exclusión social y la pobreza en la Región de Murcia’, se centró en la aplicación del diseño metodológico a la Región de Murcia y al municipio de Murcia, un primer estudio piloto que sirvió para evaluar la validez de la propuesta metodológica de cara a su desarrollo en el resto de municipios.

Antes de dar a conocer los resultados de la investigación, Diego Cruzado, Presidente de EAPN-RM, Concepción Ruiz, Concejala Delegada de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Murcia y Verónica López, Directora del IMAS, inauguraron la jornada, coincidiendo en la importancia de la coordinación entre organismos públicos, entidades sociales y universidad para mejorar el conocimiento y la intervención en materia de lucha contra la pobreza y exclusión social en la Región de Murcia.

En la primera parte de la jornada se presentó el proyecto de investigación, haciendo especial hincapié en el diseño metodológico, los objetivos de investigación y los principales resultados de la misma. La estrategia metodológica la presentaron Jose Antonio Sánchez, estudiante de doctorado de la UMU, y Elena Gadea, profesora de Sociología en esta misma universidad. La metodología combina métodos y técnicas cuantitativas, como la encuesta, a partir de las que se pretende crear una fuente estadística en materia de riesgo de exclusión social y pobreza en la Región de Murcia, y técnicas cualitativas, como el grupo focal y la entrevista en profundidad semiestructurada, dirigidas a técnicos de Servicios Sociales y entidades sociales y a participantes de programas de inclusión social.

Miguel Esteban, profesor de Economía de la UMU, realizó una síntesis de los resultados principales de la investigación derivados de la explotación de fuentes estadísticas secundarias, como la Encuesta de Condiciones de Vida y la Encuesta de Presupuestos Familiares, y de fuentes estadísticas primarias, como la encuesta para el municipio de Murcia, diseñada específicamente para este proyecto. Destacó que, si bien desde 2013 la economía española y regional ha revertido la recesión, en 2016 aún no se han recuperado los valores de PIB y empleo previos a la crisis. Por su parte, el indicador AROPE, propuesto por la Unión Europea para medir el riesgo de pobreza y exclusión social, en la Región de Murcia se sitúa en 2016 por encima de la media española. Asimismo, la encuesta realizada en el municipio de Murcia, que permitió calcular la tasa AROPE a nivel municipal, ofreció un resultado del 30,7%. Esta cifra se encuentra por debajo del AROPE regional (34,8%) pero es superior a la del conjunto nacional (27,9%). Por último, Antonio Losa, investigador principal del proyecto y profesor de Economía de la UMU, señaló el incremento de la desigualdad tanto en España como en la Región de Murcia.

En cuanto a los resultados detallados, éstos se estructuraron en cuatro bloques. En el primero, se analizaron los datos en materia económica y de privación. Jose Antonio Sánchez, puso encima de la mesa el aumento del riesgo alimentario, las carencias materiales y la pobreza energética en la Región de Murcia, que se sitúa en todos los casos por encima de la media nacional e, incluso, algo por encima de los valores que presenta el municipio de Murcia, donde estos indicadores también son superiores que los que presenta España en su conjunto. Dichos resultados se reafirmaron con la información cualitativa, en la que Elena Gadea explicó cómo la extensión de la zona de vulnerabilidad social ha dado lugar a nuevos perfiles en riesgo de exclusión social. Además, profundizó en perfiles de población especialmente vulnerables como los trabajadores pobres, la población en situación de exclusión social cronificada y la población inmigrante, la cual ha sufrido un proceso de retroceso en la inserción tras la crisis económica.

El segundo bloque, se dedicó al ámbito residencial. Miguel Esteban destacó, entre otros aspectos, que el 2,5% de la población en riesgo de pobreza en el municipio de Murcia y el 2,4% de la Región de Murcia no dispone de agua caliente, porcentajes superiores a la media nacional en ambos casos. Asimismo, aunque la calefacción está menos extendida en la Región de Murcia que en España, el 79,1% de la población en riesgo de pobreza de Murcia y el 84,2% de la Región de Murcia, no dispone de calefacción. Por último, señaló que en 2016 han aumentado los problemas relacionados con la vivienda y el entorno respecto a 2008 –goteras, humedades, ruidos, delincuencia, suciedad, contaminación, etc.–, siendo superiores a nivel municipal que regional. En la parte cualitativa, Elena Gadea añadió más complejidad a este ámbito, ahondando en varios temas, como por ejemplo: las dificultades existentes en el acceso a la vivienda de alquiler; los efectos de una de las realidades más dramáticas de la crisis, los desahucios, que han afectado principalmente a la población inmigrante y a los trabajadores pobres autóctonos; la aparición de nuevos perfiles de población en situación de sinhagorismo, como varones autóctonos y mujeres, tanto inmigrantes como autóctonas; así como el incremento de situaciones de hacinamiento, ocupaciones, infravivienda y chabolismo, fenómenos que afectan especialmente a la población inmigrante y a las familias de etnia gitana.

El tercer bloque se dedicó a empleo y formación. En este bloque, Miguel Esteban, de nuevo, subrayó varios aspectos, entre los que destacan que a mayor nivel de formación, la Tasa AROPE desciende, o que más de dos terceras partes de la población en riesgo de pobreza y exclusión en el municipio de Murcia tienen estudios de nivel bajo –por debajo de estudios de segunda etapa de estudios secundarios–. En cuanto al mercado laboral, uno de los resultados más relevantes fue la importante presencia de los trabajadores autónomos entre la población en riesgo de pobreza y exclusión en el municipio de Murcia. En este mismo sentido, resaltó que las ocupaciones elementales o que requieren poca cualificación son las que predominan en la población en riesgo de pobreza y exclusión social en el municipio de Murcia, aunque, también matizó que hay presencia de ocupaciones cualificadas entre la población en riesgo. Por último, explicó que en la distribución de la población en riesgo de pobreza y exclusión de Murcia por ramas de actividad, los sectores de la agricultura, el comercio, la construcción y la Hostelería son los cuatro más frecuentes. En este bloque, la parte cualitativa fue presentada por Miguel Ángel Sánchez, alumno de doctorado de la UMU. Basándose en la información proporcionada por los grupos focales con técnicos y participantes de programas de inserción socio-laboral, analizó la situación del mercado laboral actual y su incidencia en las personas en situación de riesgo de pobreza y exclusión social, identificando cuatro procesos principales: la generalización de la cualificación y profesionalización en el mercado laboral, que ha dificultado las oportunidades de acceso a la población con baja y media formación; la intensificación de la temporalidad, precariedad y subocupación del empleo al que accede la población vulnerable; la consolidación de los procesos de segmentación y discriminación por motivos étnicos; y la desprotección sindical de los trabajadores en riesgo de exclusión. Finalmente, en cuanto a la formación, recalcó las dinámicas expuestas en la parte cuantitativa, concluyendo que la formación es una condición necesaria pero no suficiente para alcanzar un empleo estable.

En el último bloque se analizó el sistema de protección social. Belén García, profesora del departamento de Derecho del Trabajo de la UMU, fue la encargada de examinar la normativa reguladora de los distintos mecanismos de garantía de ingresos mínimos del sistema público de protección social. Entre los aspectos a los que hizo alusión, resultó especialmente interesante el análisis del sistema de protección por desempleo, al cual evaluó como insuficiente para hacer frente al desempleo prolongado y masivo. La parte cualitativa de este bloque fue también expuesta por Miguel Ángel Sánchez, quien presentó algunas de las dificultades identificadas por los técnicos de entidades sociales y de UTS respecto al sistema de protección social público, entre las que predominan: los requisitos excesivamente exigentes o no acordes a la situación de los usuarios e insuficiencia presupuestaria de la Renta Básica de Inserción; la falta de continuidad en las prestaciones municipales; la lentitud de los procesos de gestión que dificulta la efectividad ante las situaciones de emergencia; el descenso de la cobertura universal en necesidades relacionadas con la salud y educación; o la falta de planificación pública y excesiva delegación en las entidades del tercer sector.

A lo largo de la jornada, el público asistente intervino e hizo diversas preguntas y comentarios a los ponentes, convirtiendo a ‘Vivir sin Red’ en un espacio de análisis científico y reflexión colectiva que situó en el centro del debate público la pobreza y exclusión social.